
(además de que creo que no hay nada más triste que una mesa que aguarda a quienes comerán en ella y/o que no hay nada más simétrico que el mundo de la luz y la sombra, debo decir que ando leyendo Orientalism, de Said, y me parece una cosa maravillosa. Alguien me sugirió leerlo, sin embargo, lo que no entiendo es porqué me advirtieron que ya no leyera Historia y mejor me pusiera a leer sobre la representación que occidente hace de oriente … no me quejo, pero no entiendo la advertencia.
y es que, si han leído el libro de Said, sabrán que es entre otras muuuchas cosas un compendio de Historia, impresionante. Ahí está otra vez Herodoto y Alejandro, Napoleón y Gibbon … en serio, si la primavera pasada no me hubiera puesto a leer historia creo que, en primera, no disfrutaría ni la mitad de lo que disfruto el texto y además no tendría la cronología de Alejandro, ni una idea clara de porqué la India era una gema para Francia e Inglaterra, ni la relación de Roma o Francia-Napoleón con Egipto, ni cuando y cómo y porqué los árabes terminaron por derrotar a Roma en África del Norte, etc
yo sí creo que para hacer una tesis como la mía DEBO leer Historia y sobre todo Historia de una ciudad, o cómo pues escribo sobre la representación en la ficción de una ciudad super-ultra-historisada sin leer historia? En fin, pero de que el libro de Said me abre los ojos eso ni dudarlo y además me alienta a seguir incubando ciertas ideas que otro día les contaré. por ahora les dejo esta cita que me entusiasmó:
Napoleon, on the other hand, wanted nothing less than to take the whole of Egypt, and his advance preparations were of unparalleled magnitude and throughness. [...] Napoleon considered Egypt a likely project precisely because he knew it tactically, strategically, historically, and -not to be underestimated- textually, that is, as something one read about and knew through the writings of recent as well as classical European authorities. (80)
desde luego que las negritas son mías)







